Historia de muestra
No sabía por dónde empezar. Solo necesitaba que alguien me escuchara.
Llegué sintiendo que tenía que entender todo antes de pedir ayuda. En la conversación pude bajar el ritmo, mirar lo que me estaba pasando y reconocer que no tenía que atravesarlo sola.
No encontré una respuesta cerrada. Encontré un espacio para empezar a escucharme.
Esta historia es una presentación de muestra y será reemplazada por una experiencia real compartida con autorización.

